jue
17
mar
2011
El libro de las mil grullas
para los niños y niñas de Japón
En Japón existe la costumbre de hacer 1000 grullas de papel para que se cumpla un deseo. El Instituto Chileno Japonés de Cultura y Libros del Snark tienen uno: que los niños de Japón afectados por los difíciles momentos que pasa su país vuelvan a estar felices.
Estamos seguros de que los niños y niñas de todas las edades (0 a 99 años) comparten este deseo así que los invitamos a hacer grullas.
Haremos con ellas ejemplares de un libro infantil en español y japonés que enviaremos a los niños del país donde nace el sol como muestra de nuestro cariño.
Las grullas serán capaces de cruzar el océano y llevar los libros junto a muchos abrazos de quienes estamos a este lado del mar.
Estaremos recibiendo las grullas en PLOP! GALERÍA
Merced 349 L7, Barrio Lastarria, Metro Bellas Artes
hasta el sábado 26 de marzo de 2011.
Si eres de región y quieres enviar las tuyas puedes hacerlo a Libros del Snark
Mosqueto 429 depto 308
Santiago Centro
Santiago
Mientras hagas tus grullas por favor imagina a un niño japonés sonriendo.
http://www.japones.cl/
http://librosdelsnark.jimdo.com/
Contacto
María José Ferrada mariajose.ferrada@gmail.com
Francisca Yáñez fcayanez@gmail.com
En el precioso blog de Thais Caramico apareció esto un día:
A ideia agora é compartilhar relatos, histórias, declarações ou fatos, como quiserem, de pessoas especiais que têm muito a dizer sobre arte ou histórias infantis. Bem, de início, o querido amigo João. É um depoimento lindo que, como ele mesmo diz, “relendo, parece meio dramático, místico e auto referente demais, mas é o que é”.
¡3.922 grullas!
¡Las imágenes de la galería necesitan por lo menos la versión de Flash 9.0.28!
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Agradecemos a todos ustedes por estar aquí y también a cada uno de los niños y niñas de todas las edades que enviaron sus grullas.
Durante estos días en que hemos recibido sus envíos desde Copiapó, Talcahuano, Talagante, Valparaíso, Santiago, Hualpén y Chonchi, entre otros lugares, hemos aprendido muchas cosas.
Familias, colegios, oficinas, la sección juvenil de la cárcel de Puente Alto, la sección de Oncología del Hospital Infantil Calvo Mackenna y muchos otros se unieron a este llamado para enviar su cariño a los niños de Japón.
Lo primero que nos enseñaron es que hay mucho cariño y muchas personas que a pesar de la distancia son capaces de ponerse en el lugar del otro.
Lo segundo es que para ayudar a otro no se necesita dinero. El pueblo japonés, mientras nosotros hacíamos grullas ya ha reconstruido sus principales carreteras. Sabemos que saldrán adelante y que pronto su país será tan hermoso como lo era antes del terremoto. Lo que pretenden estas grullas es ayudarles a reconstruir su corazón a través de un abrazo que sabemos, con la ayuda de las grullas, podrá atravesar el mar.
Hemos intentado poner especial cuidado en enfocarnos en el valor de la sonrisa de un niño, no importa de qué país sea, y en no utilizar el dolor que puedan sentir para subir ningún rating, como hemos podido ver con mucha tristeza en las noticias de nuestros medios nacionales a propósito del terremoto que afectó a nuestro país.
A pesar de eso confiamos en el cariño, en que detrás de cada una de estas grullas está la sonrisa de quien la hizo y la sonrisa de un niño japonés, que esperamos que en el futuro sea también la de un niño de Libia, un niño de Siria, un niño mapuche, uno de los miles de niños que a esta hora están trabajando en lugar de vivir su infancia, jugar y reírse, como es su derecho.
Tal como dijo el emperador Akihito, un señor que nunca habla y que por lo mismo, creemos que piensa mucho antes de hacerlo, "espero desde el fondo de mi corazón que las personas, juntas, se traten las unas a las otras con compasión y superen estos tiempos difíciles".
Sabemos que ni el presente ni el futuro parecen ser tiempos fáciles, pero también nos queda claro que hay mucho cariño y que este, no importa de donde venga y hacia donde vaya, es lo que demuestra que estamos vivos.
Gracias por sus grullas y por estar aquí.
volando desde Copiapó
Desde Copiapó, un niño de 9 años nos manda su contribución y un pedacito de desierto florido.
Aparecen las primeras
No se desanimen si a primera vista se ve difícil o no resulta. El origami es muy sencillo pero requiere concentración y paciencia. Una vez que se entienden los pliegues se hace muy rápido.
Todas las grullas –grandes, pequeñitas, de papel estampado o reciclado, perfectas o imprefectas, gordas y flacas– son bienvenidas. Esperamos que disfruten haciéndolas.
la_grua_de_paper.pdf
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Comentarios: 7
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#1
Me encantó la ideas. haré aportes en grullas.
Cariños
Isabel -
#2
¡Felicitaciones por tan sensible y bella iniciativa!
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#3
Gracias Eliana e Isabel. Agradecemos sus comentarios. Creemos que nuestro deseo colectivo se va a cumplir.
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#4
que hermosa iniciativa, una pena que me venga enterando hoy, soy fanático del origami y hubiese hecho muchas grullas con entusiasmo. solo espero que la idea funcione, y los niños japoneses tengan felicidad en tiempos tan difíciles
cristobal quiroz de Osorno -
#5
Gracias Cristóbal por tu comentario. La idea ya se concretó gracias a la calurosa acogida que ha tenido el proyecto. Estaremos informando acá los avances. Un abrazo hasta osorno.
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#6
hola, escribo desde campinas-SP-Brasil, una escuela gustaria de ponerse en contacto con ustedes, aún hay oportunidad de enviarles más grullas?. Muchas gracias!
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#7
Estimada Sylvia, muchas gracias por escribirnos. Pueden tomar contacto con nosotras a través de los correos electrónicos que están en la sección "Contacto". El libro de las grullas ha finalizado su producción y ya no las estamos recibiendo. Aún así, si la en escuela desean participar de alguna manera del proyecto, pueden enviarnos fotografías de la actividad o actividades que realicen. Estaríamos encantadas de recibirlas y tenerlas en nuestro archivo de registro del proyecto. Envía nuestro más caluroso a la escuela.

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